Snowden

Al límite
INFO
AL LÍMITE
DRAMAS
ACTUALES

Oscar Wilde dijo que el patriotismo es la virtud de los depravados. Banderas, himnos y desfiles han sido cobijo de miserables, fanáticos y desalmados desde el principio de los tiempos. Qué mejor director que Oliver Stone para traer a la pantalla la figura definitiva de nuestro tiempo: Edward Snowden. Patriotismo, espionaje, libertad y ecos distópicos se mezclan en esta cinta interesante pero muy desigual.

Snowden trabajó para varias agencias de inteligencia norteamericanas desde 2004 a 2013. Programador y analista de alto nivel, allí descubrió el alcance de los programas de espionaje masivo del gobierno norteamericano (entre otros) tanto a ciudadanos extranjeros como a nacionales. En mayo de 2013 Snowden desapareció de su puesto, voló a Hong Kong y empezó a desvelar con detalle los entresijos de esos programas de vigilancia masiva a una serie de periodistas del diario The Guardian que posteriormente los publicaron en una serie de artículos que alcanzaron impacto mundial. Perseguido por el gobierno americano, hoy Snowden vive en Moscú con un permiso temporal de residencia. Hasta aquí la lección de historia, vamos con la película.

La cinta comienza en esa ya famosa habitación del hotel en Hong Kong con Snowden presentándose a la cámara (la periodista Laura Poitras documentó todo el proceso en la vida real). A partir de ahí seguimos la vida del protagonista desde su periodo en el ejército, su entrada en la CIA y sus destinos posteriores por todo el mundo. En paralelo somos testigos también de su relación amorosa con su novia, Lindsay. La evolución del personaje es tal vez lo mejor de una cinta algo irregular. Al principio vemos a un Snowden imbuido de un patriotismo casi ciego. Muy inteligente pero también tremendamente inocente. A medida que se adentra más y más en la comunidad de inteligencia su actitud y visión del mundo y de su gobierno cambia lentamente. Lamentablemente la parte del film que tiene que ver con la relación con Lindsay es mucho más aburrida. Tiene un propósito y es parte de la figura de Snowden pero no dejan de ser discusiones de pareja normales por temas normales: salud, trabajo, estabilidad, comunicación, etc.

Si os interesa en particular esta historia la película os gustará pero se os quedará un pelín coja de contenido. Para ampliar el espectro os recomiendo muy encarecidamente el documental de Laura Poitras Citizenfour (2014), con muchísimas escenas grabadas en directo con Snowden en Hong Kong. La cinta de Stone, aunque muy meritoria, queda algo larga y un pelín aburrida en algunos momentos. Es también comprensible que al ser un relato tan conocido la película se haga algo previsible. Inevitable.

Esta es una historia importante, tal vez la más importante de nuestra generación. El eterno debate entre seguridad y libertad, que aunque ahora haya tomado dimensiones globales, está en el mismo seno del nacimiento de la nación norteamericana. Benjamin Franklin dijo que aquellos dispuestos a renunciar a una libertad esencial por una seguridad temporal no merecen ninguna de las dos cosas. Se puede decir más alto pero no más claro.

Snowden. Drama a fuego lento. La evolución del personaje muy bien, la parte más sentimental aburrida. Algo lenta y predecible pero en general creo que merece la pena. (NOTA: reservé esta película para verla exactamente el día de la toma de posesión de Donald Trump para que me devolviera un poco de fe en la raza humana. No sé si lo consiguió, pero fue un buen intento.)

Trailer de Snowden:

2017-05-24T17:43:41+00:00

Leave A Comment